jueves, 23 de julio de 2015

Anime Review: Kangoku Gakuen - Prison School (By Retsu)

Todos sabemos que en el mundo del anime existen series para todos los gustos. Debido a la diversidad de audiencia y la necesidad de no dejar ningun tema sin explorar, las productoras japonesas se jugaron la serialización de diversas historias que muestren generos de una forma mas o menos marcada. Es por esa razón que hoy podemos encontrar en cada temporada tiradas de 10 a 20 series que se estrenan intentando ganarse al fandom.
Sin embargo, y aunque nos duela entenderlo, el anime es una industria que busca ganar dinero. Por esa razón busca explotar targets que les llenen la billetera por merchandising. (como la venta de DVD's, soundtracks, figuras, peliculas, cosplay, etc.)
Además, eso se suma al hecho de que la industria del anime esta definitivamente estancada y rara vez aparecen autores con series que revolucionan la temporada, y mucho menos que queden en el "Salon de la Fama" del anime. El publico en general se ha vuelto perezoso y costumbrista y eso contribuyó a que los autores se "achanchen" en su trabajo. Es por esa misma razón que las remakes de tantas series clasicas volvieron al ruedo y previsiblemente estan teniendo mas exito que los estrenos de temporada.
Simplemente me alcanzó ver los dos primeros capitulos de este... estreno, para sacarle una radiografía y decirle al paciente "Si señor, me temo que lo suyo es terminal".

Kiyoshi Fujino, el protagonista, y sus amiguitos "tumberos"

La historia nos ubica en la Academia Hachimitsu, una escuela de prestigioso nivel y exclusiva para mujeres, que recientemente decide aceptar alumnos varones en la escuela gracias al nuevo director. Los cinco recien ingresados, entre los que esta el protagonista Kiyoshi Fujino (el protagonista), creen que tendran una vida escolar de ensueño ya que hay 200 mujeres por cada hombre en el instituto. Aún así, las chicas del instituto no les hablan o los tratan cortantemente hasta que Kiyoshi rompe el hielo y logra hablar con su compañera de clase Chiyo Kurihara con quien logra charlar gracias al sumo (algo de lo que el protagonista no caza un fulbo mas que por la goma de un sumoka que le regaló su mamá).

Sin embargo, las cosas cambian cuando los cinco varones deciden hacer una escapada para espiar el baño de las mujeres mientras se cambian. Es así como son descubiertos por el "Consejo Escolar Clandestino" conformado por Hana Midorikawa (una karateka con bipolaridad marcada), Meiko Shiraki (una dominatriz sadista y de medidas corporales absurdas) y la presidenta Mari Kurihara (una domadora de cuervos con un marcadisimo preconcepto hembrista sobre los hombres) el cual los humilla publicamente ante todo el colegio y los condena a la "Prisión Escolar" donde los cinco varones purgaran una condena repleta de torturas que haran su vida escolar de ensueño pedazos... ¿o tal vez no? 


Meiko "Spice" Shiraki, pasando revista por el pabellón.

Lo unico bueno de este anime, honestamente, es la musica. Especialmente el opening, "Ai no Prison" cantado por Kangoku Danshi (en criollo, "los pibes del presidio") es curioso ya que esta conformado por los seiyuus (actores de doblaje) de los cinco protagonistas varones.

La animación en si es de buena calidad para el concepto que presenta. Es algo esperable de la productora J.C. Staff, que ha estado detrás de numerosos exitos con una gran calidad de animación como Shakugan no Shana y To Aru Majutsu no Index.

Por todo lo demas, este anime ha sido sin duda una de los mas grotescos con los que tuve la desgracia de cruzarme en todos estos años como fan de la animacion nipona. Pero bueno, vamos a ponernos los guantes y a hacer un vaciamiento de esta fosa séptica creada por Akira Hiramoto para su deleite, estimados lectores.

Para empezar, Kangoku Gakuen es otro abuso del genero de comedia "slapstick" de corte japonés. Para los que no lo sepan, consta de una actuación de por lo menos dos personajes: el tonto y el serio. Cada vez que el tonto hace una payasada o dice una burrada, el serio lo corrige con un machetazo de papel en la cabeza. En el anime es un genero utilizado numerosas veces y, en ciertos casos, realmente genera risa en la audiencia. Una de las encarnaciones mas comunes del slapstick en el anime es la de un personaje femenino que golpea a otro personaje masculino ya que este se propasó con ella, la miró de una forma pervertida o terminaron en una situacion incomoda con un ligero tono sexual.
Sin embargo, cuando se usa mal, se convierte en una burda excusa para mostrar violencia de genero fisica y mental de manera excesiva. Desde los arranques violentos de Naru Narusegawa en Love Hina contra el protagonista (en numerosos casos, solo porque sí), ha habido muchas series en el anime que han hecho uso de la violencia de genero de mujer a hombre plantandola como algo "gracioso y aceptable", cosa que realmente jamás lo fue.
Sin embargo, esta serie lo lleva mas alla y hace de esto tematica central. Los cinco varones pasan de ser estudiantes comunes a presos sub-humanos los cuales pueden ser constante y gratuitamente abusados de multiples formas por sus guardias, pero principalmente por medio de violencia.
Algo que extraña muchisimo es que si vivimos una epoca donde la lucha contra la violencia de genero esta tomando muchisima importancia a nivel mundial, animes como este donde proponen un "misandrismo violento" de manera comica tengan cabida en la grilla televisiva nipona. Si una tapa de comic con el Joker pintando una sonrisa con sangre en la cara de una asustada batichica fue controversial al punto de cambiarla, ¿
como es que esto siquiera fue propuesto para una serialización?

¡En mi pabellón no se murmura, gato!

Segundo, la cantidad de estereotipos de esta serie es tan grande y tan burda que el buen gusto se ata un cinturon de explosivos cual guerrillero del ISIS con tal de evitar seguir sufriendo. Para empezar, ¿Que necesidad hay de hacer a los varones con la manía sexual de un depravado? ¿Realmente creen los mangakas nipones que los hombres jovenes del mundo solo piensan en ponerla todo el día cual sexopatas? En serio, no voy a juzgar si a Hiramoto le gusta que le den con la fusta hasta quedar con el "culo tomatín" porque gustos son gustos, pero el hecho de que pinten que a cuatro de los cinco pibes de la serie les guste ser abusados fisicamente hasta la deshumanización demuestra que el motor no le carbura bien a la hora de crear personajes.
Adicionalmente, con el bombardeo constante de internet respecto al sexo... ¿Realmente tiene sentido la fijación "espiar a las minas en el baño" como si jamas hubieran visto o veran en su vida una teta o un culo?
 ¡vamos muchachos, actualicense! ¡es el truco mas viejo y gastado del anime ecchi! si hay algo que esta generación tiene mas que incorporado en el imaginario es la sexualidad. Internet dió porno "para todos y todas" y su influencia en peliculas, television y videojuegos a nivel mundial basicamente ya nos hizo inmunes a todos al clasico "light-ero" que conociamos en el manga y el anime. Si vas a hacer ecchi, Hiramoto, al menos gastate en pensar ideas creativas... No en copy-pastear lo mismo de siempre.

¡Muerte al pene! ¡Muerte al pene!

Por ultimo, las mujeres... ay, las mujeres. Si ha habido un genero que se ha cansado de cosificar hasta el cansancio las mujeres encasillandolas en estereotipos huecos con exito siempre ha sido el ecchi. Sin embargo, esta maravilla del Sr. Hiramoto nos regala un nuevo ejemplo de lo que es pensar personajes con el amigo y no con la cabeza. Perdonenlo chicas, no sabe lo que hace... (o tal vez si)
Sin ir mas lejos, el aire de misandria se respira desde los segundos iniciales del primer capitulo. La reticencia con mirada despectiva hacia los pibes (que si bien no son idols, tampoco son mutantes para que los miren con asco), la insistencia del Consejo Escolar Paralelo en castigar a las chicas que hablan con ellos y la violencia constante de sus miembros te clava bandera desde el vamos.

Pero veamos mas a fondo los personajes... El "juguetito sexual" de la serie es sin dudas Meiko Shiraki con el clasico porte de dominatriz, actitud jodida, uniforme "encogido en el lavarropas" y con un regalito extra: ¿Extrañas las adolescentes de medidas corporales absurdas como las de Freezing o Ikkitousen? ¡no te preocupes! ¡Meiko las tiene tan grandes que parece que los pechos se le van a escapar del blazer mas rapido que Lincoln y Michael en Prison Break!
Luego tenemos a Hana Midorikawa. Mezcla en un tazón Sindrome de Borderline, un extraño fetiche por el abuso sexual, arranques de violencia espontaneos y envasalo en un "contenedor kawaii" y... ¡Tarán! ¡Hana Midorikawa! Sin mencionar la repulsión que me generan estas "tsunderes in extremis", este personaje lo lleva a un nuevo nivel: es el unico personaje que hasta el momento intentó abuso sexual contra el protagonista y en cierta forma, tuvo exito.  
Por ultimo, tenemos a Mari Kurihara, que todavía no ha tenido tanto tiempo en pantalla como sus dos subalternas, pero que ya desde el inicio salió con el clasico "todos los hombres son escoria/cerdos." con una rotunda negativa a la admisión de los alumnos varones en la institución y principal promotora del "Consejo Escolar Cortapenes". Sin duda un estereotipo popular y muy necesario en el anime de hoy en dia.

En resumen, este anime es en mi opinión, uno de los peores estrenos de la temporada. J.C. Staff ha tenido grandes aciertos, pero esto es sin duda uno de los peores errores que han producido. El ecchi ya de entrada es un genero bastante soso, porque depende mucho de la historia para volverse interesante, como paso con Witchcraft... Pero si al ecchi burdo y barato se lo condimenta con malos personajes y estereotipos rotundamente negativos se vuelve directamente vomitivo. Es hora de que empecemos a exigirle a la industria del anime que vuelva a respetarnos como consumidores y sea exigente con los autores. La serialización debe ser un premio a la brillantez de un buen manga o una buena historia, no una burda excusa para exprimir las billeteras de los otakus con merchandising.

Musica: 6/10
Animación: 6/10
Historia: 1/10
Personajes: 1/10

Calificacion General: 3,50/10

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